Cuando un TPV no dispone de una copia de seguridad activa, las consecuencias pueden ser graves. En caso de fallo del sistema, ataque informático o problema con el equipo, se pueden perder datos críticos del negocio: ventas, históricos, artículos, precios, clientes o configuraciones clave. Sin ese respaldo, la única solución es empezar desde cero, lo que implica reinstalar el software, volver a cargar información manualmente y reconfigurar todo el sistema.
Esto no solo supone un enorme coste en tiempo y recursos, sino también una parada parcial o total del negocio. Cada hora sin poder vender, facturar o controlar el stock se traduce en pérdidas económicas. Además, el estrés operativo aumenta y la experiencia del cliente se ve afectada. Lo que podría haberse solucionado en minutos con una copia de seguridad, sin ella se convierte en días de trabajo y reconstrucción de datos.